¿Perdonar a Dios?

¿Perdonar a Dios?

Publiqué en mi cuenta de Facebook, desde este blog, la maravillosa columna de Margarita Rosa de Francisco que tiene como título «No tener hijos», para el periódico colombiano El Tiempo. Y sus benditas palabras, cumplieron con su cometido, simplemente liberaron prácticamente al 98% de las mujeres que me leen, lo cual habla de nuestro verdadero sentir. Lo cual, en otras palabras y sin ofender absolutamente a nadie, dice: Así pienso, ¿Y?

Al final de su columna añadí mi punto de vista, y así me di cuenta de que sin su publicación, quizás yo jamás habría escrito mi opinión respecto del tema, porque simplemente el no tener hijos para mí es algo normal, aunque no sabía que para tantas mujeres también.

Ok. En su párrafo final, Margarita Rosa escribe: Y ya perdoné a mi madre por haberme parido.

Fue en esta parte donde se me alebrestaron dos que tres mujeres en mi muro de Facebook. Que cómo una va a perdonar a su madre, que la madre le dio la vida, que madre no hay sino una, que eso es ser una desagradecida, que la vida es bella, que es el colmo, que ellas respetan pero que eso es un insulto, que patatín, que patatán.

Comentarios ingenuos, vamos a llamarles, porque efectivamente están repletos de ingenuidad. La escritora no está diciendo: Jamás perdonaré a mi madre!. Lo cual podría llamar la atención, pero que tampoco sería cuestionable para quien se ha tomado un tiempo para mirar el dolor del mundo, porque quien ha visto el dolor del mundo, sabe que hay madres e hijas que comparten memorias que parecen imperdonables. Y esto no lo ve quien es demasiado ingenuo, quien desconoce la historia,  el mundo actual, quien definitivamente no ha vivido. Y esto no está mal, son sus creencias y se entiende.

Aquí el punto es: ¿En qué están pensando cuando le dan like o me gusta a aquellas publicaciones que dicen  que hay que perdonarlo todo y a todos? ¿En qué? Es que no entiendo.

Ah si Vivi, hay que perdonarlo todo, pero esto es impensable con la madre! Ella no está incluida por su innata santidad.

Ahí es donde comienzo a perdonar mi doble moral, esa que todos llevamos a cuestas.

El caso es que como respuesta a las lectoras ofendidas, escribí:

No sé porqué se asombran de lo que escribió Margarita Rosa, si en otras publicaciones les he dicho que a veces incluso hay que perdonar a Dios.

Y bueno, esto sí que fue demasiado para algunas, con decirte que una de ellas me llamó anticristo. Lo cual me tiene completamente sin cuidado, en primera porque mi formación no es religiosa, y en segunda porque nada es personal. Pero sí me hace sugerirte (o a quien pueda interesarle), que si tienes ideas muy fijas respecto de algo, es importante que aprendas a distinguir la temática del sitio o sitios web que visitas.

¿Liderazgo? ¿Autoayuda? ¿Religión? ¿Espiritualidad? Cuatro cosas distintas.

Por alguna razón el perdón para la religión y la autoayuda es una cosa y para la espiritualidad otra.

Y una vez que ubicas al sitio web en alguna de estas ramas, pues ya sabes qué esperar de quien escribe allí.

Pese a haber pisado sin querer algunos callos, yo agradezco profundamente la oportunidad que significa aprender. Así nacen columnas como esta. Y yo aprendo de todos, incluso de quienes no están de acuerdo conmigo. Porque si de algo estoy segura, es que de cada ser humano que me he encontrado en esta vida, yo he aprendido.

Para mí es suficiente con decirte, que aunque fuimos creados individualmente, y aunque por ello somos diferentes, todos los seres somos uno en un solo corazón, en el amplio mundo de la espiritualidad. Y es a ese corazón, a esa unidad, en la cual está Dios, a la cual, a cada instante hay que perdonar, agradecer, amar. Perdonar a Dios, es perdonarte a ti mismo. Solo en el bello mundo de la espiritualidad.

Repito, solo en el bello mundo de la espiritualidad.

«Un solo hombre
ha mirado la vasta aurora.
Un solo hombre
ha sentido en el paladar
la frescura del agua,
el sabor de las frutas
y de la carne.»

—Borges.

Gracias por leerme.

Profundiza más. Lee esto: Dios ha muerto. ¿Qué significa?

 

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5 COMENTARIOS

  1. Katherine
    septiembre 06, 2016 19:59 Responder

    VIvi gracias por tan increible articulo con el que me identifico demasiado quisiera saber tu opinion sobre almas que no querian venir o si existen las almas que fueron obligadas a venir tiene sentido eso.
    Gracias te mando un beso

    • Vivi Cervera
      septiembre 06, 2016 21:05 Responder

      Gracias Katherine. He escrito sobre eso pero no recuerdo el nombre de las entradas son varias, busca, lee y encontrarás respuestas. Beso.

  2. octubre 10, 2016 18:53 Responder

    Wow! Viví, Hace tiempo veo tus videos, pero hoy entré a tu blog y me parece maravilloso! El tema que tratas es sencillamente liberador. El artículo de Margarita Rosa de Francisco, junto a tu opinión sobre el asunto, también fué liberador! Tengo dos hermosos hijos, los amo, pero ser madre no es nada nada nada facil! . Me gustan tus puntos de vista. Gracias por estar!

  3. Antonio
    octubre 15, 2016 09:39 Responder

    Querida Vivi sabes que te admiro y te respeto pero porqué todo es entre madres e hijas? Que pasa con la relación madre-hijo? Se que apuntas al lado femenino del ser pero ese lado también se encuentra en el mas recio de los hombres. Hay niñas abandonadas y agredidas por sus madres pero también hay niños abandonados y agredidos por sus madres.
    Por otro lado, y mas relacionado con esta entrada creo que a todos nos choca un poco la idea de perdonar a nuestra madre porque nos parió, sin embargo yo he pensado “yo no pedí venir” aunque también he pensado “gracias a mis padres que me dieron la vida”. Podrías por favor poner un poco de luz sobre estos temas?

    • Vivi Cervera
      octubre 15, 2016 10:06 Responder

      Gracias Antonio. Ojalá que las palabras que publico no me buscaran. Ojalá que no brotaran solas sin mí. Ojalá yo pudiera intervenir. Espero ese día como tú. Un abrazo.

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