Las 6 creencias que la llevaron a saborear el éxito

Las 6 creencias que la llevaron a saborear el éxito

Comienzo diciéndote que no se trata de tener dinero. Si ya llevas algún tiempo leyéndome sabes que no creo en la existencia del éxito, ni en la del fracaso, tal como se conocen, porque en la vida todo es relativo. De hecho, me identifico con la frase de Borges que dice: «El éxito y el fracaso son dos impostores».

Es más, déjame te cuento algo que explique un poco mi teoría:

Estaba sentada a la orilla del mar observando a los pescadores echar la red y me fijé en sus rostros, cuando atrapaban un pez. La verdad, sonreían al pescar, como yo al mirar el atardecer. Noté su gozo allí en el muelle en medio del sol, vestidos modestamente con un pantalón corto y sandalias.

Un gozo que tal vez no siente el hombre perfumado que va corriendo de su carro hasta la oficina porque se le hizo tarde. También está esa dicha de la mamá que después de un día de mucho trabajo, ha realizado las suficientes ventas puerta a puerta, como para comprar una bolsa enorme de pan, para poner en la mesa donde cenará con sus hijos. Su rostro al verlos contar sus hazañas del día, mientras remojan el pan en chocolate, quizás no es el mismo de aquella otra madre que cuenta con una empleada que se encarga de sus hijos, ya que ella por su alto cargo no tiene casi tiempo para ellos.

Tal vez no hablamos del mismo gozo. Tal vez. Puede ser que haya gozo profundo en ambos casos. No lo sabemos.

A lo que me refiero es a que donde yo veo éxito, puede ser que otra persona vea fracaso, y viceversa. Lo que convierte a las dos palabras en situaciones que dependen por completo de nuestra interpretación. O sea que son o dejan de ser, más por lo que a nivel individual sentimos respecto de ellas que por ellas en sí. Así la vida.

Entonces puede ser que eso que llamamos éxito, no sea esa cuestión inmensa e inalcanzable que hay que planificar a futuro. La sensación de estar fluyendo con la vida podemos experimentarla ya. Por ejemplo, en forma de gratitud. Porque este divino momento en el que me lees no volverá a repetirse, o simplemente porque has salido adelante después de días difíciles. Hay muchas maneras de sentirte en la cima ahora y para ello hay que contar lo que posees, no lo que crees no poseer.

Tampoco hay fracaso como tal. Aunque a veces tengamos que usar esa expresión. Profundamente no existe el fracaso. Cada error creó una forma que fue utilizada para bien. Es que para eso es que sirve la legendaria frase: «Somos uno». De hecho, si algo o alguien te regaló un buen instante, si te hizo sonreír, si te dejó una enseñanza, no puede ser llamado error. Aunque haya lágrimas, aunque duela, no fue un error. Sino otra manera de recibir lo que secretamente anhelabas.

En mi taller de Faster EFT en Tampico, tuve la oportunidad de conocer gente encantadora, entre ellas a Martina, una mujer con un negocio de comidas muy conocido en la ciudad (Gorditas Ayuntamiento), que siempre está a tope y que es visitado por quienes desean comer delicioso. De modo que sentada en su negocio le pregunté: ¿Cómo has logrado tantas cosas bonitas en tu vida? Porque para llegar hasta aquí debes pensar de manera especial. Y ella me dio respuestas que quise compartir contigo:

  • Tengo una creencia acerca de mí: «Todo lo que toco lo convierto en oro», me dijo.
  • El pensamiento que tengo acerca de mí, determina mi felicidad.
  • Bendigo a mis empleados y también a la comida.
  • La palabra que más me gusta es: ENTUSIASMO*
  • Mis productos son caros, dice. Pero las personas no vienen a saber los precios, sino a comer.
  • Nadie roba a nadie.

Y más.

Así comprendí porque alguien tiene lo que tiene. Es su pensamiento.

Ahora sabemos cómo piensa alguien que se siente exitosa, alguien que está orgullosa de haber logrado lo mucho o lo poco, porque al fin y al cabo es su logro, su conquista, su finalidad.

Y sé que hay días difíciles, en los cuales mantener el entusiasmo es prácticamente imposible. Pero ¿Qué haces en esos días donde una sonrisa no asoma ni si la obligas?

No culparte. Y hacértelo saber. Esa es otra manera de fluir. Otro secreto muy escondido es el arte de encontrar tranquilidad en la lágrima así como en la risa, encontrar belleza en la aparente sensación de estar atascad@. Encontrar el significado de cada instante de la vida.

El verdadero poder no está en el dinero sino en tu sentir acerca del dinero, en tu sentir acerca de ti. La riqueza no es sólo dinero, eres tú en totalidad.

Gracias por leerme.

*Del griego enthousiasmos, que significa inspiración divina, que tiene a Dios adentro.

LA CULPA DE EXISTIR

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9 COMENTARIOS

  1. maria
    diciembre 15, 2014 18:54 Responder

    Marabilloso pensamiento Vivi, para nuestro diario vivir. gracias por compartir.

  2. CARLOS
    diciembre 18, 2014 14:19 Responder

    gracias por tus palabras, sin miedo a fracasar, por que simplemente el fracaso no existe.

  3. niv
    enero 11, 2015 20:33 Responder

    Gracias Vivi, como siempre tan a tiempo con tus comentarios, manera de ver la vida, y de vivir, ls,p,ta,gracias.

  4. ma victoria olivares barrios
    diciembre 12, 2015 21:09 Responder

    Gracias Vivi tu informacion y punto de vista
    Me van a yudar mucho

  5. gilma emilia
    diciembre 12, 2015 22:18 Responder

    gracias vivi reconforta leerte gracias

  6. MAYO
    diciembre 13, 2015 00:47 Responder

    SIMPLEMENTE HERMOSO, ME HIZO EL DÍA

  7. Marcela Patricia
    diciembre 13, 2015 05:02 Responder

    Hola. Soy Marcela. Te leo y puedo comprender totalmente de qué hablás.
    Con total libertad de elección, mi mamá me enseñó que no debía importarme lo que los demás pensaran, que debía hacer lo que sintiera. Así crecí, en una gran ciudad como Buenos Aires, como una salvaje: con coraje, con miedos, enfrentando como la más dura, pero sabiéndome vulnerable, extremadamente sensible, de pocos amigos, pero buenos. Cuando salía malherida, solía refugiarme en mi guarida un tiempo.Viví infinitas circunstancias que, en su momento, no comprendía por qué sucedían. Andaba sin dios por la vida, porque me volví desconfiada de todo, pero nunca dejé de buscar, porque sabía que algo o alguien me protegía.
    Desde entonces, me refugiaba en los libros. Fue Rudyart Kipling quien escribió “Si puedes enfrentar el triunfo y el desastre, y tratar de la misma manera a esos dos impostores…” Este poema lo adopte como mis mandamientos en mi adolescencia. Eso marcó mi camino por siempre. Como el aliento de “‘¡Avanti!” y “¡Piú Avanti!”. de Almafuerte. o como el soneto de Sor Juana, para algunos anónimo, “No me mueve, mi Dios, para quererte, el cielo que me tienes prometido. Ni me mueve ese infierno tan temido para dejar, por eso, de ofenderte. Tú me mueves…”, que me hacía entender la naturaleza de este dios de modo que estaba, pero que no se involucraba en mis decisiones, por lo tanto, tampoco en los resultados.
    “Y así crecí volando, y volé tan de prisa…” dice Sabina. Han pasado infinitas circunstancias en mi vida, Pero hubo instantes en que la vida dió sus giros, esos que nos designan el camino. Como el nacimiento de mis hijas. a los 20, cuando decidí que quería tener un hijo para que motivara mi vida, porque creía que había vivido demasiadas cosas. Luego el nacimiento de mi tercer hija, a los 30, que pude disfrutar de otra manera. con mayor tranquilidad. Y a los 42 años, el nacimiento de Gael, el más amado, “el predilecto del cielo”, dice R. Tagore. llegado un 6 de agosto, el Día Internacional de la Paz, le rinde honores en su ser. Para una budista esto tiene mucho significado. Más cuando un año antes de su nacimiento, yo invocaba un cambio de 180° en mi vida. Y así fue. Cambió mi vida. Mejor dicho, mi forma de concebir la vida. Entonces comencé a comprender de qué se trataba. Abrí mi corazón y me hice hermana de la vida. Y cuando creí que tenía la fórmula de la felicidad, colapsé por el golpe más duro que recibí en mi vida, ese que nunca me atreví a imaginar. Mi mamá enfermó y al poco tiempo falleció.
    En medio del caos que era yo, por lo tanto mi vida, mi hogar y todo cuanto me rodeaba, me acerqué a otros budistas, que me guiaron en esos momentos de confusión. Entonces aprendí a no dejarme llevar por los 8 vientos, aprendí la gratitud, el perdón, el amor compasivo, el desapego, y todo comenzó a suceder como magia, solo tenía que aquietar mi mente y desearlo. Hoy comprendo que soy parte ínfima de este Universo perfecto, que solo tengo que moverme al unísono con él para que todo suceda naturalmente. Cada día, cuando me siento a meditar y orar, agradezco, invoco inmensa felicidad. equilibrio, protección para mis hijos, para mí y para aquel que necesite de mi oración, para que todos podamos enfrentar nuestra circunstancia con fortaleza y sabiduría.
    No tengo dinero, no tengo lujos, pero soy inmensamente feliz.! A mi edad, con hijos sanos y fuertes, habiendo vivido esta vida siempre lúcida, de frente, y hoy, que puedo comprender cada instante vivido, con su razón, me siento muy afortunada.
    Gracias, Gracias, Gracias por estar ahí.

  8. Eva Miranda
    diciembre 13, 2015 09:57 Responder

    Vivi, no he tenido la oportunidad de encontrarme contigo pero creeme que ya te quiero. Un abrazo!!!

  9. Paola Verardo
    junio 29, 2016 07:39 Responder

    Hola Vivi! mi nombre es Paola y soy de Buenos Aires, no quería dejar pasar este instante sin decirte que te leo siempre, que me llegan tus enseñanzas , que te agradezco de corazón, y que me encantaría que vengas a Argentina, a hacer un FASTER EFT, O LO QUE QUIERAS!!
    Mis puertas y las de mi país, están humildemente abiertas cuando lo desees.
    Eh leído el comentario de Marcela Patricia de Buenos Aires también y me he emocionado hasta las lagrimas, yo estoy en esa intensa búsqueda de perdonarme y de realizarme completamente, no tanto espiritual, sino en mi día a día, buscando la plena felicidad, como me gustaría poder ser como MARTINA!!
    Bueno en eso estamos, paso a paso, mano a mano, perdón a perdón, agradecimiento tras agradecimiento, y mucho amor.
    GRACIAS! GRACIAS!GRACIAS por estar ahí!

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