Reparando las consecuencias de las palabras mal utilizadas

Reparando las consecuencias de las palabras mal utilizadas

No soy quien para dar consejos. Considero que mi trabajo es la suma de palabras que pasan a través de mi ser. Soy alguien que cada día comete un error nuevo y que cada día aprende algo también. Y he aprendido que cuando decimos cosas que hieren, que lastiman, que «golpean», que ofenden, aunque sean expresadas bajo un nivel de inconsciencia o inocencia total, es inteligente y sanador, asumir las consecuencias. Sobre eso escribí en algún boletín. Y aquí está, un escrito para las madres y los padres de hoy en día.

Según la tradición antigua, una hija o un hijo se consideraba respetuos@ cuando sus padres podían ofenderle de cualquier manera y la hija o el hijo en cuestión simplemente hacía silencio.

Hoy en día, pese a los evidentes traumas de las generaciones que nos vieron crecer, muchas personas hijas de este tipo de educación, consideran que ese silencio forzado es respeto. Y tú y yo sabemos que eso no es verdad. Una hija puede hacer silencio pero por dentro puede pensar cualquier cosa, y a la vez resentir por siempre tus palabras o tus actos.

En lo personal, no estoy interesada en ese tipo de respeto.

El respeto se inspira, se siembra. No se exige.

Las consecuencias de las palabras ofensivas e hirientes son múltiples y crean abismos entre las personas, tengan el parentesco que tengan. Es más, para no ir tan lejos, te pongo un ejemplo: ¿De dónde crees que viene la hipertensión?: Pues viene de tragarse el enojo, de no poder expresarse, de no poder defenderte de lo que creías injusto cuando eras niñ@. Así fue como te tragaste la impotencia, que aparecería más adelante, como un reflejo a través de los actos de otras personas.

Y supongamos que tú eres ese hijo o esa hija ofendid@. Entonces puede suceder que limpias y limpias y limpias con las palabras sanadoras: te amo, lo siento, por favor perdóname y gracias. Y después de mucho tiempo viene tu madre a ofrecerte sus disculpas, y las aceptas. Todo está bien. Pero no deseas más estar en ese lugar donde vives con ella. La has perdonado y no la culpas, ni te culpas tú. Todo está limpio, pero deseas irte de su vida para siempre, porque sientes que ese ya no es tu lugar.

¿Se vale?

(Esta pregunta me la han hecho las personas. ¿Se vale irme de su vida después de borrar memorias Vivi?)

Claro que sí. Ese viaje que emprenderás es parte de lo que limpiaste. La disculpa de tu madre venía junto con tu próxima partida. Aparte de todo, no debes sentirte culpable, irse de casa a crear tu propio mundo es parte de la vida, es como una ley. Y no significa que no ames a tu madre, significa que escuchas a tu corazón, el cual tiene alas y desea emprender su vuelo. El vuelo al que tiene derecho.

Ahora supongamos que eres la madre o el padre. Si no quieres que se formen abismos en tu relación con tu hij@, permite que se exprese.  Si ofendiste, acepta y asume que pueden venir respuestas equivalentes. Y si quieres que la charla sea respetuosa, respeta tú primero. Si respetas serás respetad@. Eres madre/padre. Tú le trajiste a la vida. Entonces acepta a tu hij@, no desde la boca, sino desde el alma. Y ve más allá. Si le ofendes, (porque un@ siempre sabe si lo hizo o no), ve y discúlpate de corazón, y comprende que no eres perfecta, ni la primera, ni la última persona en hacerlo. Perdónate pero también acepta las consecuencias de tus actos.

Aceptar las consecuencias de lo que queriendo o sin querer dijimos es la clave para encontrar la tranquilidad, la paz. No somos culpables, somos responsables. De ahí viene el aceptar las consecuencias de las palabras que salieron de nuestra boca. Aunque somos inocentes de todo lo negativo que sale de nuestros labios, de igual manera pagamos por ello. El viaje de las palabras es circular.

Ahora, quizás tu hij@ tenga que irse de tu casa o de tu vida, después de años de una mala relación y de malentendidos y es tu momento de comprender, que no fue tu culpa y que ese es su derecho. Ser libre del pasado es su derecho. Que no eres culpable, sino que fue esa dolorosa información heredada sobre cómo educar a l@s niñ@s. Que es sano aceptar las consecuencias de las palabras, sin ser víctima. Ese es el perdón radical. El único que te unirá por siempre a tus hij@s. La verdadera reparación de lo que fue dicho desde el dolor.

Y esto también funciona de l@s hij@s hacia la madre y el padre.
Cero culpas. Responsabilidad total.

Te quiero.

Gracias por leerme.

Entradas Sugeridas

12 COMENTARIOS

  1. Monica Hernandez
    octubre 20, 2015 13:35 Responder

    Gracias,estoy pasando por una situación como la que mencionas arriba,mi padre me ha dicho cosas muy hirientes, claro yo lo perdone inmediatamente, aunque el dice no querer saber de mi nunca, pero me acabas de dar la tranquilidad, que necesitaba o mejor dijiste lo que necesitaba escuchar.
    Te amo, gracias.

    • Gladys
      julio 19, 2016 20:42 Responder

      Gracias por tus palabras son sanadoras.Ya había puesto en práctica esto con mi hija me cuesta tener una buena relación con ella.Pero que pasa cuando yo siento que cambié pero le hablé como le hablé reacciona mal.Me desorienta,a veces no se que hacer

  2. Mary
    octubre 20, 2015 13:53 Responder

    Gracias por tu aporte en este proceso de sanacion de la relacion con mi madre, que estoy aprendiendo atraves de mi hijo. Como le hablo me habla…

  3. Jhenny
    octubre 20, 2015 14:13 Responder

    Gracias, infinitamente gracias, cada dia crezco un poquito mas con estas enseñanzas , lo malo ya paso lo estoy superando y lo perdono, me perdono y lo libero.

  4. CIDY
    octubre 21, 2015 12:06 Responder

    GRACIAS,GRACIAS ,GRACIAS

  5. Rosa
    octubre 21, 2015 21:59 Responder

    Gracias, muy bueno es aprender de personas que se preocupan por esos detalles de las palabras mal utilizadas.

  6. Maffy
    octubre 28, 2015 22:28 Responder

    Hola Vivi, ue bueno leerte, gracias!! Te mando un abrazo inmenso con mucho amor!

  7. Tere
    octubre 31, 2015 18:37 Responder

    Gracias, muy buen artículo!

  8. Rosa
    noviembre 03, 2015 12:59 Responder

    Que pasa cuando una madre te ofende y no pide disculpas pero en fondo de mi corazón yo la perdono ( aunque me he enojado, pero se me pasó ) deje fluir …

    • Vivi Cervera
      julio 19, 2016 18:02 Responder

      Rosa, en ese caso, perdonar. Tomar en cuenta que ella es otra tú, y que te debes mucho amor, perdón y gratitud. Perdonarla te beneficia principalmente a ti.

  9. Yolanda Melchor Arias
    julio 20, 2016 08:25 Responder

    Gracias Vivi es tan alentador todo lo que escribes que agradezco a Dios por ser y estar tu siempre ahí con las palabras oportunas!! Tengo tres hijos y por más que trate de ser una buena madre mi forma de cecir y hacer las cosas no fueron las mejores, y aunque nunca les dije palabras ofensivas, si fui muy exigente con ellos queria que fueran personas exitosas, y lograron hacer su profesión y volar pero no los veo lograr ser felices les cuesta mucho lograr sus objetivos y me tienen como mucho resentimiento…a pesar de que los he apoyado en todo lo que han querido hacer es como si ellos sólo hubieran registrado mis desaciertos y por más que hago no consigo una buena relación, por eso para mi es muy gratificante leerte DTB siempre cracias gracias gracias

  10. julio 22, 2016 21:55 Responder

    Gracias. esto ha sido el mejor consejo que he recibido de alguien. mi hija de 20 años y exploto todo lo que sentía. me grito y me culpa que a ella no se le ha dado la libertad que se le ha dado a su hermana que tiene 13. dice que odia a su hermana. eso me dolió demasiado. y siento culpa de su baja autoestima. La perdono. la amo. pero me preocupa que se peleen. que deben quererse mucho. ella es malcriada y culpa a todo el mundo de que ella no es feliz.

Deja tu comentario. Adoro leerte.

Facebook
Facebook
YouTube
YouTube
Instagram
RSS