Una mujer semidestruída

Una mujer semidestruída

Qué hermosa puede ser una mujer semidestruida, brilla con la verdad decaída de una ciudad antigua y sucia, sus ojos son callejones, son territorios donde transitar para reconocerse.

Qué bellos los pechos caídos e inútiles para dar de mamar a la nada o al cielo, qué hermosa cuando llora con su lágrima azul e infinita, las ideas raras y esféricas, el ruido de su dolor atrapado en el vientre inhabitado, la luz se deforma para dar paso a esa muñeca que se deshilacha y toma forma de hembra en batalla de nadie.

Mírala, sus ojos se difuminan para celebrar la lluvia y un desencuentro con ella misma, escribe en la noche y marchita la saliva para segregar mariposas o fines inexpresables.

Habítala, cómete su origen y sus noches, siémbrale tu semen, tu tiempo o tu flujo, para que divida la vida.

Desnúdala para comerle la sangre porque no le da miedo la herida en carne viva al final de su túnel o tu victoria ante el desencanto.

Qué hermosa su belleza absolutamente imperfecta, sus piernas, su blancura de mármol, su locura precipitada, sus mentiras con tus manos las tocas y palpas, luego cómo le sueñan los dientes, los días, la vagina; cómo se deshace en el camino hacia tu boca, qué hermosa transitada de miedo, no es bella como un maniquí sonriente. No te dé la razón, acabará de desordenarte.

Persíguela para soñarte porque quedan pocos puros territorios verdaderos. Como ella no habita este lado del espejo tú sabes que te amará siempre, hasta la muerte una mujer desmembrada. Y deslízate porque recibe y la altera cualquier ruido, que es de aire, que es de vidrio, que es remota.

Cómetela a pedazos para digerir el sentido de algo realmente grande.

Qué hermosa es una mujer semidestruida como una iglesia abandonada y hueca donde parar a conocer el viento que surge en el precipicio. Derrotada, insomne, perdida. La quemadura que produce no destruye, no es fuego, sino una luz que te hará conocer lo que no conocieron jamás ni tu cuerpo ni tu memoria: “Que no existe la locura sino gente que sueña despierta.”

La Princesa Inca (Cristina Martín).

Entrevista a la Princesa Inca.

Nota de Vivi Cervera:

Tuve el privilegio de leer por primera vez a la Princesa Inca, hace un par de años, en el blog del psicólogo español: Rodrigo Córdoba Sánz (http://psicoletra.blogspot.mx/). El diagnóstico dado a Cristina Martín es bipolar, esquizoafectiva. Algo con lo cual ha vivido mucho tiempo. Y sí. Bendito lo que quizás pueda haber en ella, que le permite escribir de forma que puede arrancarte el alma y hacerla suya por siempre.

En cuanto la leí me di cuenta de que había encontrado letras que buscaba: aquellas que pudieran mostrarme una divina manera de amar la infravalorada oscuridad. Me siento agradecida.

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4 COMENTARIOS

  1. Maria de los Milagros Chavez Pedraza
    enero 22, 2015 11:15 Responder

    Hola buenos dias podrías hacerme el favor de pasarme el costo en pesos
    de la edición de colección de audios.
    Muchas gracias q tengas un excelente dia

  2. niv
    febrero 02, 2015 13:21 Responder

    Que locura mas cuerda!
    simplemente me encanto,
    gracias Vivi, gracias por compartir tantas cosas hermosas.

  3. María
    febrero 20, 2015 15:12 Responder

    Princesa Inca expresa en sus palabras escritas, la Belleza de lo inefable. Y todos sus vídeos, Vivi, sus imágenes y también sus palabras, llegan tan mágicamente a provocar desencantamientos, a vivir con alegría cada cual en su medio, que igualmente son Belleza sanadora. Muchas gracias

Deja tu comentario. Adoro leerte.

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